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Ventajas y desventajas de la paternidad compartida



Todas aquellas personas que deseen ser co-padres, es decir, cualquier individuo que independientemente de su situación desee tener un hijo se suelen enfrentar a un debate que contiene pros y contras acerca de este moderno modo de formar una familia. Los co-padres desean compartir derechos y responsabilidades sobre los hijos sin importar que los padres o las madres estén divorciados, separados o simplemente no tengan ninguna relación de pareja. Los adultos se comprometen a ser el padre o la madre por respeto al hijo, y su única intención al tener el niño es protegerlo y aceptar las funciones como se haría en una pareja corriente. Los co-padres comparten el derecho sobre tener un hijo y pueden presentarse como demandantes o solicitantes personas que posean diferentes perfiles como parejas con inconvenientes para engendrar, divorciados, mujeres u hombres solteros que desean seguir siéndolo o parejas homosexuales. En la actualidad, los hombres y mujeres deseosos de ser co-padres van en aumento.

Ventajas

Escoger ser co-padres forma parte de un proyecto reflexivo para fundar una familia, en el que se planean los detalles al máximo con el fin de tener un hijo. Tras la co-paternidad se encuentra una intención positiva y sólida de formar voluntariamente una familia. Las familias que se vuelven a unir tras un divorcio o separación se construyen a través de la angustia de la pareja, sin embargo, los co-padres eligen un estilo de vida en el que los padres biológicos y sociales no tienen un número establecido. Los co-padres valoran, se respetan entre sí y confían lo suficientemente en sí mismos a la hora de formar una familia, basándose en un espíritu de solidaridad. Los niños pueden tener varias referencias que seguir en los adultos. Además, la co-paternidad no solo aporta el beneficio de una paternidad deseada sino que favorece una correcta organización familiar que aumenta en gran manera el bienestar. La presencia de las características de los padres marcarán el espíritu de una verdadera familia. Las mujeres que deseen tener un hijo siendo solteras, en ocasiones perciben al hombre como a una carga. Las ventajas de la co-partenidad harán que se sientan más libres e independientes. Tener un hijo es satisfactorio a partir de cierta edad o tras pasar diferentes tipos de situaciones de diversa consideración a lo largo de la vida. Todas estas circunstancias convierten el deseo de tener un hijo en un hecho sólido. Para los homosexuales, las parejas heterosexuales o para los solteros que se encuentran en situaciones diferentes, el convertirse en co-padres es una de las mejores maneras de dar rienda suelta a sus sentimientos y empezar una nueva vida. Todas estas personas no se encuentran solas en su proyecto de vida y se sienten apoyados para poder llegar a convertirse en los mejores padres, en las condiciones más adecuadas. La co-paternidad facilita la gestión diaria en la vida del niño, ya que normalmente varios adultos pueden hacerse cargo de las necesidades del menor a pesar de las limitaciones ocasionadas por una vida profesional o privada un tanto estresante. Cada co-padre estará dispuesto a satisfacer las necesidades del hijo para conseguir una estabilidad y bienestar en todos los aspectos de su vida. Los padres que desean seguir solteros y tener un hijo, también deben tener en cuenta que dispondrán de más tiempo para si mismos y para darle a su niño todo el amor que necesita, una relación sin duda privilegiada basada en la complicidad y amistad.

Desventajas

A la hora de tener un hijo podríamos decir que la co-paternidad tiene una debilidad y es que el hecho de ser padres está separado de la vida matrimonial. Si diferentes tipos de familias interactuan todos los días sobre un niño es posible que surja algún tipo de conflicto, debido, sobre todo, a las dificultades para organizar los asuntos familiares por los diferentes estilos de vida o lejanía geográfica. La situación que crea la distancia del niño de un padre biológico puede ser complicada a la hora de seguir con normalidad las relaciones establecidas. Aunque la distancia puede justificarse como un descanso familiar, a los ojos de las personas que no se encuentran satisfechos con las relaciones de los co-padres, pueden ocasionar en el niño una situación incómoda. Las personas aún no están del todo acostumbradas a este nuevo modelo familiar y es posible que se obtengan cierto tipo de reproches difíciles de asimilar por el niño, sobre todo si está en proceso de crecimiento. En ocasiones es un poco difícil que los niños entiendan la complejidad de la construcción de una familia y esto les lleva a realizar varias preguntas. Todas estas preguntas deben ser contestadas debidamente por los padres para evitar comentarios que puedan hacerle daño, ya sea por parte de sus compañeros de clase o amigos. El aclarar cualquier tipo de dudas al menor es esencial para evitar crearle al pequeño una sensación de diferencia, que pueda llevarle a un malestar tanto dentro como fuera de casa. La co-parentalidad pone de manifiesto las mismas reacciones que en las familias reconstituidas en el momento de su aparición. Se ha de tener en cuenta que el hecho de tener un hijo con un desconocido o amigo conlleva el poseer una visión clara y contundente de lo que se está haciendo. Por eso es necesario que exista entre los co-padres una relación de cordialidad o acuerdo mutuo a la hora de compartir la compañía del infante. Es importante disponer de varios puntos de vista en común a la hora de educar al pequeño. Una mala decisión puede convertirse en una pesadilla para toda la vida, es por eso, por lo que se deben tener en cuenta las ventajas e inconvenientes de la co-paternidad.

En definitiva, la opción de ser co-padres conlleva una lista de ventajas e inconvenientes que vale la pena considerar. De todas formas, la aventura es atractiva e intensa.